Inicio / Parto y obstetricia / Artículo
Artículo · Parto y obstetricia
Negligencia en cesárea: «me hicieron la cesárea tarde», «me perforaron la vejiga» o «me quitaron el útero», ¿puedo reclamar?
27 de octubre de 2026 · 14 min de lectura · Juan Manuel Calderón Godoy
Hay negligencia en una cesárea cuando el daño no es un riesgo inevitable de la operación, sino consecuencia de una actuación incorrecta: una cesárea que se decidió o se hizo tarde pese a signos de riesgo, una indicación injustificada, una lesión de vejiga o intestino no detectada, una hemorragia posparto mal vigilada, un acretismo placentario que no se buscó o una infección mal tratada. En la sanidad pública hay un año desde la estabilización de las secuelas para reclamar; con contrato privado, cinco años.
- Una cesárea no es negligente por tener complicaciones: lo decisivo es si estaba indicada, si se hizo a tiempo, si la técnica fue correcta y si se reaccionó bien ante la complicación.
- En la cesárea urgente se mide el tiempo entre la decisión y el nacimiento: la guía NICE fija como referencia 30 minutos cuando hay riesgo inmediato para la vida de la madre o el bebé.
- La lesión de la vía urinaria ocurre en torno a 1 de cada 1.000 cesáreas según NICE; lo que suele generar responsabilidad es no detectarla y repararla a tiempo.
- La placenta previa con cesárea anterior obliga a descartar un acretismo antes del parto; si no se buscó, la histerectomía urgente y la hemorragia masiva pueden ser reclamables.
- Firmar el consentimiento no cubre una mala técnica, una vigilancia deficiente ni un retraso: solo los riesgos inevitables de los que se le informó.
- Plazos: un año en el SAS o el SES (art. 67.1 Ley 39/2015); cinco años con contrato privado (art. 1964.2 CC), con MASC previo en la vía civil (LO 1/2025).
- La indemnización se calcula con el baremo de la Ley 35/2015, reformado por la Ley 5/2025, como referencia orientativa, más los intereses que procedan.
¿Cuándo hay negligencia en una cesárea?
La cesárea salva vidas, pero es cirugía mayor abdominal con riesgos reales. Por eso los tribunales no se preguntan si hubo una complicación, sino si el equipo obstétrico actuó como exige la lex artis: el estándar de cuidado de un obstetra, un anestesiólogo y una matrona prudentes en esas circunstancias.
Una reclamación por negligencia en cesárea exige un daño real, una actuación incorrecta o una falta de información, un nexo causal entre ambos y que el daño no sea un riesgo inevitable aceptado tras ser informada. Los errores se concentran en cuatro momentos:
- La decisión: hacer una cesárea no indicada o, más a menudo, hacerla tarde.
- La técnica: lesionar vejiga, uréter o intestino, o dejar material olvidado.
- El posoperatorio: no vigilar sangrado, tensión o diuresis, o tratar tarde una hemorragia o infección.
- La información: no explicar riesgos y alternativas, o no registrar por qué se hizo una urgente.
Si el daño principal lo sufrió el bebé por falta de oxígeno durante el parto, como explicamos en nuestro artículo sobre la parálisis cerebral por negligencia en el parto, el núcleo de la prueba es el registro cardiotocográfico. Aquí nos centramos en la propia cesárea y en las lesiones de la madre.
Las negligencias más frecuentes en obstetricia durante la cesárea
Supuestos más repetidos en las reclamaciones por negligencia en cesárea (orientativo; cada caso requiere un perito obstetra).
| Supuesto | Qué suele fallar | Qué se reclama |
|---|---|---|
| Cesárea tardía | Registro fetal patológico no atendido, parto estancado sin decisión, quirófano o anestesista no disponibles, tiempo excesivo entre decisión y nacimiento | Daño neurológico del bebé, fallecimiento, rotura uterina, secuelas maternas |
| Cesárea innecesaria | Indicación no justificada en la historia, sin alternativas ni información | Complicaciones que no habrían existido, riesgos en embarazos futuros, falta de consentimiento |
| Lesión de vejiga o uréter | No identificar la vejiga en cesáreas iterativas, no revisar la vía urinaria, ignorar hematuria o salida de orina | Reintervención, sonda prolongada, fístula, incontinencia |
| Lesión intestinal | Lesión al abrir el abdomen con adherencias, no advertida, peritonitis diagnosticada tarde | Laparotomía, colostomía temporal, UCI, secuelas |
| Hemorragia posparto | Sangrado no medido, vigilancia insuficiente en reanimación, retraso en transfundir o reintervenir | Histerectomía, ingreso en UCI, daño por shock, fallecimiento |
| Acretismo placentario no detectado | No estudiar con ecografía y Doppler la placenta previa sobre cicatriz de cesárea, no derivar a un centro preparado | Histerectomía urgente, transfusión masiva, lesiones de vejiga |
| Infección de la herida o endometritis | Profilaxis antibiótica omitida, fiebre o supuración no valoradas, alta sin control | Reingreso, drenaje, cicatriz, eventración |
| Gasa o compresa olvidada | Recuento de material incompleto o no registrado | Reintervención, infección, dolor crónico |
«Me hicieron la cesárea tarde»: ¿cuánto tiempo puede pasar hasta sacar al bebé?
La cesárea tardía es la reclamación más grave, porque el daño suele recaer en el recién nacido. Hay que responder a dos preguntas: cuándo debió decidirse la cesárea y cuánto se tardó desde la decisión hasta el nacimiento.
La guía NICE NG192 sobre la cesárea clasifica la urgencia en cuatro categorías y fija tiempos de referencia que los peritos usan también en España:
| Categoría | Situación | Tiempo de referencia desde la decisión |
|---|---|---|
| 1 | Amenaza inmediata para la vida de la madre o del feto (por ejemplo, sospecha de rotura uterina o prolapso de cordón) | Lo antes posible y, en la mayoría de los casos, dentro de 30 minutos |
| 2 | Compromiso materno o fetal que no amenaza la vida de forma inmediata | Lo antes posible y, en la mayoría de los casos, dentro de 75 minutos |
| 3 y 4 | Sin compromiso materno o fetal: nacimiento pronto o programado | Según la situación o programado |
No son plazos legales, y la guía advierte de que un nacimiento demasiado rápido puede ser perjudicial, pero son un estándar de calidad: si se superan, el centro debe justificarlo. El perito reconstruirá las horas del registro patológico, la decisión, la entrada en quirófano y el nacimiento con el partograma y las hojas quirúrgica y de anestesia.
Retrasos por organización: también se reclaman
Si el retraso se debe a que no había quirófano, anestesista u obstetra disponibles, es un fallo de organización del centro, que no exime de responsabilidad. En la sanidad pública responde el servicio de salud de forma objetiva por el funcionamiento anormal del servicio (Ley 40/2015, art. 32). En la privada, el centro responde de su organización, y el artículo 148 del TRLGDCU somete esos aspectos a un régimen más estricto.
a las 3:10 el registro muestra bradicardia fetal mantenida y se decide una cesárea urgente. El bebé nace a las 4:05 porque había que esperar a que terminara otra operación. Nace con acidosis grave. Aunque la decisión fue correcta, los 55 minutos en una situación de categoría 1 son el centro de la reclamación, y el hospital debe explicar por qué no activó un segundo equipo.
¿Una cesárea innecesaria puede ser negligencia?
Sí, aunque es menos frecuente. La OMS declaró en 2015 que la cesárea debe hacerse solo cuando es médicamente necesaria y que no hay pruebas de que la mortalidad mejore cuando las tasas superan el 10 %. Sin indicación, la cesárea añade riesgos sin beneficio y condiciona los embarazos futuros (placenta previa, acretismo, rotura uterina).
Hay que demostrar que la indicación anotada no se corresponde con los datos (por ejemplo, un supuesto parto estancado con pocas horas de dilatación y un registro normal) y que de la cesárea derivó un daño concreto. Si además no se le informó de las alternativas, existe un reproche autónomo por falta de consentimiento.
Si usted pidió la cesárea sin indicación médica tras ser informada de sus riesgos, esos riesgos los asumió; pero debe constar esa información.
«Me perforaron la vejiga en la cesárea»: lesiones de vejiga, uréter e intestino
La vejiga está junto a la parte baja del útero, donde se hace la incisión, y es el órgano que más se lesiona, sobre todo en cesáreas repetidas, con adherencias o con acretismo. NICE informa de que la lesión de la vía urinaria ocurre en torno a 1 de cada 1.000 cesáreas.
Que el riesgo exista y figure en el consentimiento no significa que toda lesión sea inevitable. El perito examinará:
- Si había factores de riesgo (cesáreas previas, adherencias, acretismo) y se tomaron medidas: sonda vesical, disección cuidadosa, cirujano experto o apoyo de urología.
- Si la lesión se detectó y se reparó en el mismo acto. Una lesión vesical reconocida y suturada en quirófano suele evolucionar bien; la que pasa inadvertida puede acabar en fístula o en infección.
- Si se valoraron la orina con sangre, la escasa diuresis, el dolor o la salida de orina por la vagina o la herida.
- En el intestino, si la lesión se advirtió durante la operación o si se diagnosticó tarde, cuando ya había peritonitis.
Como explicamos en nuestro artículo sobre la negligencia ginecológica y la lesión de uréter en la histerectomía, el diagnóstico tardío suele ser el núcleo de la reclamación: la lesión pudo ser un riesgo aceptado, pero ignorar durante días los síntomas de alarma no lo es.
Hemorragia después de la cesárea: ¿cuándo es negligencia?
La hemorragia posparto es una de las principales causas de muerte materna en el mundo: la OMS la cifra en casi 45.000 muertes al año. En octubre de 2025, la OMS y las federaciones internacionales de obstetricia y matronas publicaron nuevas recomendaciones que insisten en medir objetivamente la pérdida de sangre, actuar ya a partir de 300 ml si hay alteración de las constantes vitales e iniciar de inmediato un conjunto de medidas: masaje uterino, fármacos uterotónicos, ácido tranexámico, sueros, exploración y escalada del tratamiento si el sangrado no cede.
En una cesárea, el sangrado puede ser externo o quedar oculto dentro del abdomen. Los fallos que más se reclaman son:
- No cuantificar el sangrado o anotarlo «a ojo».
- Vigilancia insuficiente en reanimación o planta: taquicardia o hipotensión no comunicadas.
- Retraso en pedir sangre, avisar al obstetra o volver a quirófano.
- No tener o no aplicar un protocolo de hemorragia masiva.
La histerectomía para salvar la vida puede ser correcta en ese momento; lo reclamable es haber llegado a ella por no actuar antes. Este contenido es informativo y no constituye consejo médico.
Placenta acreta no diagnosticada e histerectomía urgente: «me quitaron el útero en la cesárea»
El acretismo placentario es una placenta que se adhiere de forma anormal a la pared del útero, o la atraviesa, y no se desprende tras el nacimiento. Intentar separarla puede provocar una hemorragia masiva. Su principal factor de riesgo es la cesárea previa, y el riesgo se dispara cuando además la placenta está baja (placenta previa): según el Manual Merck, del 3 % sin cesáreas previas al 11 % con una, al 40 % con dos y al 61 % con tres.
Por eso la detección prenatal es exigible. La guía NICE recomienda que, si la ecografía de la semana 20 muestra una placenta previa o baja en una mujer con cesárea anterior, se haga una ecografía con Doppler color en torno a la semana 28, y no más tarde de la 29, por un profesional con experiencia, y que si se sospecha acretismo se derive a la mujer a un centro especializado.
¿Es negligencia no detectar un acretismo?
Depende de si había motivos para buscarlo. Si usted tenía una cesárea anterior y una placenta baja y nadie la estudió específicamente, o se vio la sospecha pero no se derivó ni se preparó la cesárea, hay un reproche claro. Si no existían factores de riesgo y las ecografías fueron correctas, el acretismo descubierto en quirófano puede ser un riesgo imprevisible. Se reclaman la pérdida del útero y de la fertilidad, las transfusiones, las lesiones asociadas y el perjuicio moral.
¿Me pueden quitar el útero sin mi permiso?
En una hemorragia que amenaza la vida, la Ley 41/2002 permite actuar sin consentimiento cuando hay un riesgo inmediato grave y no es posible obtenerlo, consultando a los familiares si las circunstancias lo permiten (art. 9.2.b). Lo que no permite es usar esa excepción para cubrir una situación previsible: si el acretismo era conocido o debió serlo, la posibilidad de histerectomía debía haberse explicado y consentido antes de la cesárea.
Infección de la herida de la cesárea y gasas olvidadas
NICE informa de que alrededor del 8 % de las mujeres con cesárea sufren una infección (endometritis, infección urinaria o de la herida). La reclamación se fundamenta cuando se omitió la profilaxis antibiótica indicada, cuando una fiebre, una herida enrojecida o con supuración no se valoraron, o cuando se dio el alta sin control y la infección progresó a absceso, sepsis o eventración. Como explicamos en nuestro artículo sobre la infección hospitalaria, en la sanidad privada el artículo 148 del TRLGDCU y la STS 446/2019, de 18 de julio, facilitan la prueba de los fallos de asepsia.
Una gasa olvidada (textiloma) no es un riesgo inherente de la cesárea: el recuento de material es una obligación del equipo quirúrgico, y la hoja de recuento y el informe de la operación en que se extrajo suelen ser determinantes.
Consentimiento informado en la cesárea programada y en la urgente
La cesárea es una intervención quirúrgica y la Ley 41/2002 exige consentimiento por escrito (art. 8.2), precedido de información sobre sus riesgos típicos, los personales y las alternativas (arts. 4 y 10). Pero la exigencia no es igual en todas las situaciones:
| Situación | Qué debe constar | Errores típicos |
|---|---|---|
| Cesárea programada (presentación de nalgas, cesáreas previas, placenta previa) | Documento firmado con antelación suficiente, riesgos personales (adherencias, acretismo), alternativas como el parto vaginal tras cesárea cuando proceda | Firma el mismo día en el quirófano, documento genérico, sin mención de la histerectomía si había riesgo de acretismo |
| Cesárea urgente | Información verbal comprensible y registro en la historia de la indicación y de la información dada | Ausencia total de registro, no explicar por qué se hizo |
En Extremadura, la Ley 3/2005 exige facilitar la información con al menos 24 horas de antelación en los procedimientos programados, salvo urgencia. Como explicamos en nuestro artículo sobre la falta de consentimiento informado, la falta de información es un daño autónomo que se indemniza aunque la técnica fuera correcta, si se materializa un riesgo que no se explicó.
¿Qué alega la defensa en una negligencia en cesárea y cómo se responde?
| Alegación de la defensa | Cómo se responde |
|---|---|
| «La lesión de vejiga es un riesgo típico recogido en el consentimiento» | El consentimiento cubre el riesgo inevitable, no la falta de medidas en un caso de riesgo conocido ni el retraso en detectar la lesión. |
| «La cesárea se hizo en tiempo razonable» | Reconstruir hora a hora con el registro, la hoja de anestesia y la quirúrgica; comparar con las categorías de urgencia y exigir que se justifique cada demora. |
| «El daño del bebé era previo al parto» | Gasometría de cordón, Apgar, neuroimagen y evolución neonatal; pericial neonatológica que valore la compatibilidad con una hipoxia intraparto. |
| «El acretismo no era previsible» | Acreditar las cesáreas previas y la placenta baja en ecografías anteriores y la falta de estudio dirigido o de derivación. |
| «La hemorragia fue masiva e incontrolable» | Revisar la cuantificación del sangrado, las constantes y los tiempos de cada medida; si se actuó tarde, se reclama la pérdida de oportunidad. |
En el despacho trabajamos estos casos con nuestro Método de Estrategia en Negligencias Sanitarias: un gemelo digital del parto que ordena minuto a minuto cada decisión y enfrenta cada elemento (daño, mala praxis, nexo causal, información, cuantía) a su prueba con un semáforo, con reloj de plazos y simulador de la indemnización con intereses.
Plazos para reclamar una negligencia en cesárea y cómo se calcula la indemnización
| Situación | Plazo | Desde cuándo |
|---|---|---|
| Hospital público (SAS, SES) o concertado | 1 año (art. 67.1 Ley 39/2015) | Curación o determinación del alcance de las secuelas |
| Clínica privada o seguro con contrato | 5 años (art. 1964.2 CC), con MASC previo (LO 1/2025), cuya solicitud interrumpe la prescripción | Desde que pudo ejercitarse la acción |
| Médico privado sin contrato | 1 año (art. 1968.2 CC) | Desde que se conoce el daño |
| Daño neurológico del bebé | Mismas reglas, pero cuenta la estabilización de las secuelas | Puede ser años después: la STS 562/2025, de 9 de abril, la situó a los 14 años del menor |
En la sanidad pública, la Administración tiene seis meses para resolver; si no lo hace, se entiende desestimada y puede acudir a la vía contencioso-administrativa (art. 91.3 Ley 39/2015). Si la cuantía supera 70.000 euros en Andalucía, es preceptivo el dictamen del Consejo Consultivo (Ley 2/2024); en Extremadura, el de la Comisión Jurídica a partir de 50.000 euros.
La indemnización se calcula tomando como referencia el baremo de tráfico de la Ley 35/2015, actualizado por la Ley 5/2025 desde el 26 de julio de 2025. El Tribunal Supremo, en la STS 951/2025, de 17 de junio (Pleno de la Sala Primera), admitió usar el baremo de 2015 como referencia aunque los hechos sean anteriores. Partidas habituales:
- Lesiones temporales: ingreso, UCI, recuperación e intervenciones añadidas.
- Secuelas: pérdida del útero, incontinencia, fístula, eventración, dolor crónico, perjuicio estético.
- Perjuicio moral por pérdida de calidad de vida y, tras una histerectomía, de la posibilidad de tener más hijos.
- Daños del bebé, reclamados en su nombre, y en caso de fallecimiento los de los familiares.
- Gastos de asistencia futura, ayuda de tercera persona y lucro cesante cuando procedan.
Si no se puede afirmar con certeza que una actuación correcta habría evitado el daño, pero sí que lo habría hecho probable, se indemniza la pérdida de oportunidad: un porcentaje del daño total proporcional a esa probabilidad. A la cantidad se suman los intereses del artículo 34.3 de la Ley 40/2015 frente a la Administración o, frente a la aseguradora, los del artículo 20 de la Ley de Contrato de Seguro: el interés legal incrementado en un 50 % durante los dos primeros años y no menos del 20 % anual después.
En una negligencia en cesárea la prueba decisiva suele estar en el registro cardiotocográfico completo, el partograma, la hoja de anestesia, la hoja quirúrgica con el recuento de material y las gráficas de constantes del posoperatorio. Solicite por escrito la historia clínica completa (art. 18 de la Ley 41/2002) de la madre y del bebé, y anote cuanto antes lo que recuerde con horas aproximadas.
Qué hacer si le ha pasado
- Atienda primero su salud y la del bebé y siga los controles con los especialistas que correspondan.
- Pida por escrito la historia clínica completa de la madre y del recién nacido, incluido el registro cardiotocográfico en formato original.
- Escriba una cronología con horas aproximadas: ingreso, rotura de bolsa, avisos al personal, decisión de cesárea, nacimiento y síntomas posteriores.
- Guarde los consentimientos firmados, las ecografías del embarazo y los informes de cada visita a urgencias tras el alta.
- Encargue una pericial obstétrica independiente y, si el bebé tiene secuelas, también neonatológica.
- Calcule el plazo: un año desde la estabilización en la sanidad pública, cinco años con contrato privado.
- Consulte a un abogado especializado para elegir la vía (administrativa, civil o penal) y el destinatario antes de presentar nada.
Preguntas frecuentes
Me perforaron la vejiga en la cesárea, ¿es negligencia?
No necesariamente. La lesión de vejiga es un riesgo conocido, más frecuente en cesáreas repetidas o urgentes. Hay negligencia si no se tomaron precauciones ante un riesgo previsible, si la técnica fue incorrecta o, con frecuencia, si la lesión no se detectó en quirófano y se diagnosticó tarde pese a orina con sangre, dolor o salida de orina por la vagina. Un perito obstetra debe revisar la hoja quirúrgica y el posoperatorio.
¿Cuánto tiempo pueden tardar en hacer una cesárea urgente?
No hay un plazo legal, pero los peritos usan estándares como los de la guía NICE: en la mayoría de los casos, dentro de 30 minutos desde la decisión cuando hay riesgo inmediato para la vida de la madre o el bebé, y dentro de 75 minutos cuando hay compromiso sin amenaza vital inmediata. Superar esos tiempos sin justificación, o retrasar la propia decisión ante un registro patológico, puede fundar una reclamación.
Me quitaron el útero en la cesárea por una hemorragia, ¿puedo reclamar?
Puede reclamar si la histerectomía fue consecuencia de un error previo: un acretismo que debió detectarse antes del parto, un sangrado que no se vigiló o una reacción tardía que obligó a una medida extrema. Si la hemorragia fue imprevisible y se trató correctamente, la histerectomía para salvar su vida es una actuación conforme a la lex artis y no genera responsabilidad.
¿Se puede reclamar por una cesárea innecesaria?
Sí, si se acredita que la indicación anotada no se corresponde con los datos clínicos y que de la cesárea derivó un daño, o que no se le informó de las alternativas. La OMS recuerda que la cesárea debe hacerse solo cuando es médicamente necesaria. Si la pidió usted tras ser informada de sus riesgos, en principio los asumió.
Firmé el consentimiento de la cesárea, ¿ya no puedo reclamar?
Puede reclamar igualmente. El consentimiento solo traslada a la paciente los riesgos inevitables de una cesárea bien indicada y bien hecha de los que fue informada. No cubre una mala técnica, una vigilancia insuficiente, un retraso ni un riesgo personal que no se le explicó. Un documento genérico, firmado sin tiempo para leerlo, tiene además un valor limitado.
La herida de la cesárea se me infectó, ¿es negligencia?
No siempre. La infección es una complicación conocida que afecta a un porcentaje relevante de cesáreas. Puede haber negligencia si se omitió la profilaxis antibiótica, si la fiebre o la supuración no se valoraron, si se dio el alta sin control o si la infección se trató tarde y acabó en absceso, sepsis o eventración. En la sanidad privada la prueba de los fallos de asepsia es más favorable al paciente.
¿Qué plazo tengo para reclamar una negligencia en cesárea?
En la sanidad pública, un año desde la curación o la estabilización de las secuelas (art. 67.1 Ley 39/2015). Con clínica privada y contrato, cinco años (art. 1964.2 CC), intentando antes un MASC. Si el dañado es el bebé, el plazo empieza cuando se conoce el alcance definitivo de sus secuelas, que en daños neurológicos puede ser años después.
¿Cuánto se cobra por una negligencia en cesárea?
Depende del daño concreto. La indemnización se calcula con el baremo de la Ley 35/2015, reformado por la Ley 5/2025, como referencia: días de lesión, intervenciones, secuelas como la pérdida del útero o la incontinencia, perjuicio estético y moral, gastos futuros y lucro cesante. Si solo se acredita una probabilidad de haber evitado el daño, se indemniza un porcentaje por pérdida de oportunidad, más los intereses que procedan.
Me dejaron una gasa dentro en la cesárea, ¿qué hago?
Conserve el informe de la operación en la que se extrajo y pida la hoja de recuento de material de la cesárea. Una gasa olvidada no es un riesgo propio de la intervención, sino un fallo del control quirúrgico, por lo que la responsabilidad suele ser clara. Reclame los días de lesión, la nueva intervención, las secuelas y el perjuicio moral, respetando el plazo correspondiente.
Más sobre parto y obstetricia
Fuentes y normativa
- NICE. Caesarean birth, guideline NG192: recomendaciones (categorías de urgencia, riesgos, acretismo)
- Organización Mundial de la Salud. La cesárea solo debería realizarse cuando es médicamente necesaria (9-4-2015)
- Organización Mundial de la Salud. Nuevas recomendaciones para acabar con las muertes por hemorragia posparto (octubre de 2025)
- Manual Merck, versión para profesionales. Acretismo placentario
- Ley 41/2002, básica reguladora de la autonomía del paciente (BOE)
- Ley 39/2015, del Procedimiento Administrativo Común, arts. 67 y 91 (BOE)
- Ley 5/2025, de 24 de julio, de reforma del sistema de valoración (BOE)
- Ministerio de Sanidad. Guía de práctica clínica sobre la atención al parto normal
Este artículo es divulgativo y no sustituye al asesoramiento sobre un caso concreto. Actualizado el 27 de octubre de 2026.