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Rinoplastia mal hecha: «me han dejado mal la nariz», ¿puedo reclamar?

27 de octubre de 2026 · 14 min de lectura · Juan Manuel Calderón Godoy

Una rinoplastia mal hecha puede reclamarse cuando el mal resultado no es una simple cuestión de gusto: una nariz desviada o hundida por exceso de resección, una obstrucción respiratoria o una perforación del tabique causadas por la técnica, un resultado muy distinto del pactado en las simulaciones o una información insuficiente sobre riesgos y retoques. Se puede pedir el coste de la rinoplastia secundaria, la devolución del precio, el perjuicio estético y las secuelas funcionales. Con clínica privada, el plazo general es de cinco años.

Puntos clave
  • El resultado definitivo de una rinoplastia no se ve hasta pasados muchos meses; antes de reclamar conviene documentar la evolución con fotos y revisiones.
  • Hay base para reclamar cuando el defecto es objetivo (desviación, hundimiento, colapso, asimetría marcada), cuando la nariz respira peor por la técnica o cuando el resultado se aparta de lo prometido.
  • Las simulaciones digitales, las fotos de referencia y los mensajes de la clínica pueden formar parte del contrato (art. 61.2 TRLGDCU).
  • En cirugía voluntaria la información debe ser reforzada: riesgos funcionales, probabilidad de retoque, tiempos reales y alternativas, con tiempo para decidir.
  • Antes de operarse de nuevo, pida un informe y fotografías estandarizadas: la rinoplastia secundaria borra la prueba del primer resultado.
  • Se indemnizan la cirugía reparadora, el perjuicio estético (hasta 50 puntos en el baremo), las secuelas respiratorias, los días de curación y la devolución de lo pagado.
  • Plazos: cinco años con contrato privado (art. 1964.2 CC); un año si la septoplastia se hizo en el SAS o el SES (art. 67.1 Ley 39/2015).

¿Cuándo una rinoplastia mal hecha es negligencia?

La rinoplastia modifica la forma de la nariz actuando sobre hueso, cartílago y piel; la septoplastia endereza el tabique para mejorar la respiración, y la rinoseptoplastia combina ambas. Unos milímetros cambian el resultado, y la cicatrización interna sigue actuando durante meses.

Por eso no todo resultado que disgusta es una negligencia. Como explicamos en nuestro artículo sobre la negligencia en cirugía estética, la regla general es la obligación de medios, con dos matices: si se prometió un resultado concreto, esa promesa obliga, y si el resultado es desproporcionado respecto de lo que normalmente ocurre, la clínica debe explicar por qué. Sobre esa base, una rinoplastia mal hecha es reclamable en estos supuestos:

  • Un defecto objetivo atribuible a la técnica: nariz desviada, dorso hundido por exceso de resección, punta caída o asimetría marcada.
  • Una respiración peor que antes, o que la operación debía corregir y no corrigió por un error de indicación o de técnica.
  • Una complicación mal tratada: hematoma del tabique no drenado, infección no vigilada, perforación septal.
  • Un resultado muy alejado de lo pactado en simulaciones, fotos de referencia o mensajes.
  • Una información insuficiente sobre riesgos funcionales, retoques o tiempos reales.

Las negligencias más frecuentes en cirugía plástica y estética de la nariz y la cara

SupuestoQué suele fallarQué se reclama
Exceso de resección del dorso o del cartílagoSe quita más estructura de la necesaria; hundimiento del dorso o nariz «en silla de montar»Rinoplastia secundaria con injertos, perjuicio estético
Nariz desviada o asimétricaOsteotomías mal realizadas, tabique no corregido, falta de control intraoperatorioCorrección quirúrgica, perjuicio estético
Deformidad de la puntaPunta caída, pellizcada o en «pico de loro» por mal manejo del cartílago o de la cicatrizaciónRetoque o cirugía secundaria, devolución del precio
Obstrucción respiratoria tras la cirugíaColapso de la válvula nasal, estrechamiento excesivo, tabique sin corregirSeptoplastia o cirugía funcional, secuela respiratoria
Perforación del tabiqueDespegamiento traumático de la mucosa, hematoma no drenado, infecciónCierre quirúrgico, costras, sangrado y silbido como secuelas
Septoplastia que no mejora o empeoraMala indicación, cornetes no valorados, técnica insuficienteReintervención, días de curación, secuela funcional
BlefaroplastiaExceso de piel retirada, párpado vuelto hacia fuera, ojo que no cierra, hematoma no vigiladoCirugía reparadora, ojo seco crónico, perjuicio estético
OtoplastiaRecidiva, asimetría, sobrecorrección, infección del cartílago no tratadaReintervención, perjuicio estético

«No respiro bien después de la rinoplastia»: ¿es una secuela reclamable?

Las primeras semanas casi todo el mundo respira mal por el taponamiento, la inflamación y las costras. El formulario de consentimiento de rinoseptoplastia usado en hospitales públicos andaluces advierte de ello, de los cambios en la vía aérea nasal y de la perforación del tabique como riesgo poco frecuente. Lo que no es normal es que, pasada la inflamación, la nariz respire claramente peor que antes.

Las causas que suelen estar detrás

  • Colapso de la válvula nasal: al estrechar demasiado la parte media de la nariz o debilitar los cartílagos laterales, la pared se hunde al inspirar.
  • Tabique que no se corrigió: se operó la forma exterior sin tratar una desviación que ya dificultaba la respiración.
  • Perforación del tabique: puede producir costras, sangrados, silbido al respirar y, si es grande, hundimiento del dorso.
  • Adherencias entre las paredes de la fosa nasal (sinequias) por un mal cuidado postoperatorio.
  • Cornetes hipertróficos que no se valoraron antes de operar.

La prueba compara el antes y el después: la exploración previa, los síntomas que constaban en la historia y la valoración actual por un otorrinolaringólogo independiente. La guía sobre rinoplastia de la Academia Americana de Otorrinolaringología (2017) incluye la escala NOSE de obstrucción nasal referida por el paciente; un cuestionario así, antes y después, es una prueba sencilla.

Septoplastia en la sanidad pública

Muchas septoplastias se hacen en el SAS o el SES por motivos funcionales. Si no mejoraron la respiración por mala indicación o técnica, o hubo una perforación mal tratada, se reclama a la Administración por responsabilidad patrimonial. La cirugía estética de la nariz, en cambio, no está en la cartera pública y se contrata casi siempre con una clínica privada.

Aviso: esta información es general y no constituye consejo médico. Si tras una cirugía nasal nota dolor intenso, fiebre, un abultamiento en el tabique o sangrado abundante, consulte de inmediato.

«Me han dejado la nariz torcida»: ¿resultado insatisfactorio o mala praxis?

La pregunta que más se repite en las consultas es si hay que esperar. La respuesta es sí, pero documentando. Suele considerarse que el resultado definitivo de una rinoplastia no se ve hasta pasado aproximadamente un año, y más en pieles gruesas, porque la inflamación de la punta tarda en desaparecer. Durante ese tiempo la nariz cambia, y un defecto que parece grave a las tres semanas puede atenuarse.

Pero hay defectos que no se deben a la inflamación y se ven pronto: una desviación ósea evidente, un escalón en el dorso o un hundimiento. Esperar no significa quedarse quieto, sino reunir prueba mientras la nariz evoluciona.

  • Fotografías estandarizadas cada mes (frente, perfiles, tres cuartos y desde abajo), con la misma luz y distancia, comparables con las fotos previas que hizo la clínica.
  • Las fotos preoperatorias que tomó la clínica y el informe quirúrgico: forman parte de su historia clínica y tiene derecho a ellos (art. 18 Ley 41/2002).
  • Copia de las revisiones; si le hablan de «retoque», que conste por escrito.
Ejemplo

una paciente se opera para reducir una giba. A los seis meses el dorso presenta un hundimiento visible y la punta ha quedado más alta que el dorso. La clínica lo atribuye a la inflamación y propone esperar. Un perito cirujano plástico, con las fotos mensuales y el informe quirúrgico, concluye que se resecó más cartílago del necesario y que el defecto no se corregirá solo. La reclamación incluirá la rinoplastia secundaria con injertos, el perjuicio estético y lo pagado por la primera intervención.

El perito debe ser un cirujano con experiencia en rinoplastia que valore si el defecto es técnico, si era previsible por la anatomía del paciente y si se informó de ello, como explicamos en nuestro artículo sobre cómo demostrar una negligencia médica con un perito.

Simulaciones digitales, fotos de «antes y después» y promesas: ¿obligan a la clínica?

Muchas clínicas muestran una simulación en el ordenador o en tres dimensiones de cómo quedará la nariz. Ayuda a entender qué quiere el paciente, pero a menudo es también la imagen que le convence de operarse.

Conserve la imagen, la fecha en que se la enseñaron y cualquier documento o mensaje que la acompañara. Si se le advirtió por escrito de que era orientativa, muestra el objetivo pactado, no una garantía; si se le presentó como «así va a quedar», puede integrarse en el contrato como resultado ofrecido. Lo mismo ocurre con las fotos de «antes y después» de otros pacientes y con los mensajes del coordinador o del comercial, de los que responde la clínica.

El artículo 61.2 del texto refundido de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios establece que el contenido de la oferta, la promoción y la publicidad es exigible aunque no figure en el contrato. Una simulación no convierte la rinoplastia en una obligación de resultado exacto, pero si la nariz final no se parece en nada a lo pactado y el perito lo atribuye a la técnica, la distancia entre ambas imágenes es una prueba muy visual.

Y si su anatomía no permitía el cambio que pedía, debieron decírselo antes y por escrito: prometer lo que no se puede conseguir es información defectuosa.

Información reforzada en la rinoplastia: qué debieron explicarle

La Ley 41/2002 exige consentimiento escrito en las intervenciones quirúrgicas (art. 8.2) e información sobre las consecuencias, los riesgos típicos, los riesgos personalizados y las contraindicaciones (art. 10). En la cirugía voluntaria, los tribunales exigen además una información más completa, porque el paciente puede decidir sin urgencia. En Extremadura, la Ley 3/2005 obliga a informar con al menos 24 horas de antelación, salvo urgencia.

  • Que la respiración puede empeorar y en qué casos es más probable.
  • Que puede necesitarse un retoque o una cirugía adicional; el formulario de rinoseptoplastia del sistema público andaluz lo recoge expresamente.
  • Cuánto tarda en verse el resultado y qué limitaciones impone su piel o su anatomía.
  • Los riesgos de la técnica concreta y de los injertos, y las alternativas, incluida la de no operarse o hacer solo una septoplastia funcional.

Es clave valorar las expectativas. La guía de la Academia Americana de Otorrinolaringología incluye un cuestionario de cribado del trastorno dismórfico corporal, en el que la persona percibe defectos mínimos o inexistentes. Operar sin valorarlo debilita a la clínica cuando alega después que el resultado «es correcto pero no le gusta».

Si el consentimiento fue un formulario genérico, firmado el mismo día de la cirugía o ante una persona que no era el cirujano, el defecto de información puede reclamarse por sí mismo. Como explicamos en nuestro artículo sobre el consentimiento informado, firmarlo no impide reclamar.

¿Necesito una rinoplastia secundaria? Quién la paga y cómo preservar la prueba

La rinoplastia secundaria, o de revisión, es más difícil que la primera: hay cicatrices internas, menos cartílago disponible y a menudo hacen falta injertos de oreja o de costilla. Por eso es más cara y su recuperación más larga. Se suele recomendar esperar a que la nariz se estabilice antes de reoperar, salvo en problemas funcionales importantes.

El «retoque gratuito»

Es frecuente que la clínica ofrezca un retoque sin coste. Aceptarlo es una decisión personal y no impide reclamar después si el resultado sigue siendo deficiente, siempre que deje constancia escrita de que lo acepta para intentar corregir el defecto y no como renuncia. Nadie está obligado a volver a operarse con el cirujano que le causó el daño: puede elegir a otro especialista y reclamar el coste.

Antes de entrar de nuevo en quirófano

  • Pida un informe al nuevo cirujano que describa los defectos que encuentra y a qué los atribuye, y hágase fotografías estandarizadas justo antes de operarse.
  • Pida que el informe quirúrgico de la rinoplastia secundaria detalle lo encontrado: cartílago resecado, tabique perforado, injertos mal colocados.
  • Si va a reclamar, que el perito le examine antes de la reintervención, y guarde presupuesto y facturas.

La ley del baremo declara compatible la indemnización por perjuicio estético con el coste de la cirugía reparadora (art. 101.4), de modo que pueden reclamarse ambas partidas.

Blefaroplastia y otoplastia: lo esencial

Blefaroplastia (cirugía de párpados)

Tras una blefaroplastia se reclaman sobre todo el párpado inferior que se separa del ojo o se vuelve hacia fuera (ectropión) por exceso de piel retirada, el ojo que no cierra del todo, el ojo seco crónico y las asimetrías. Antes de operar debe valorarse la laxitud del párpado y la sequedad ocular previa. La complicación más grave, aunque rara, es el hematoma detrás del ojo: dolor intenso, ojo abultado o pérdida de visión exigen atención inmediata, y un retraso en atenderlo es especialmente relevante. Rigen las mismas reglas de información reforzada y de lo prometido que en la rinoplastia.

Otoplastia (orejas despegadas)

En la otoplastia se reclaman la recidiva temprana por técnica insuficiente, la sobrecorrección, las asimetrías marcadas y la infección del cartílago no tratada a tiempo. Muchas se hacen en menores: firman los padres, debe oírse al menor según su madurez y el plazo no empieza hasta que se estabilizan las secuelas, como explicamos en nuestro artículo sobre la negligencia médica en niños.

Perjuicio estético e indemnización por una rinoplastia mal hecha

No hay cuantías fijas. La indemnización se calcula tomando como referencia el baremo de la Ley 35/2015, reformado por la Ley 5/2025, de 24 de julio. La STS 951/2025, de 17 de junio, del Pleno de la Sala Primera, confirma que puede aplicarse como referencia incluso a hechos anteriores a la reforma.

PartidaQué incluye en una rinoplastiaCómo se prueba
Cirugía reparadoraRinoplastia secundaria, injertos, septoplastia o cierre de perforaciónPresupuesto y facturas, informe del nuevo cirujano
Perjuicio estéticoDeformidad de la nariz, asimetría, cicatrices; seis grados de ligero a importantísimo, con un máximo de 50 puntosFotografías estandarizadas y pericial
Secuela funcionalObstrucción nasal, perforación septal, pérdida de olfato acreditadaExploración otorrinolaringológica, pruebas objetivas, pericial
Lesiones temporalesDías de curación de la primera y de la segunda cirugíaHistoria clínica, partes de baja
Devolución del precioLo pagado por una intervención que no cumplió lo pactadoFacturas, presupuesto, extractos
Falta de información, lucro cesante y gastosPérdida de la oportunidad de decidir, ingresos perdidos, desplazamientosConsentimiento, mensajes, nóminas, facturas

En la nariz, el perjuicio estético tiene un peso especial porque es el centro de la cara. Se valora en sí mismo, por separado del daño funcional (art. 103 de la ley del baremo), y se tiene en cuenta cómo será la nariz después de la cirugía reparadora, no solo antes. Si la aseguradora de la clínica no paga ni consigna en tres meses, se añaden los intereses del art. 20 de la Ley de Contrato de Seguro: el interés legal incrementado en un 50 % durante los dos primeros años y un mínimo del 20 % anual después. La aseguradora puede ser demandada directamente (art. 76 LCS).

¿Qué alega la defensa en cirugía plástica y estética y cómo se responde?

Alegación de la defensaCómo se responde
«Hay que esperar un año, aún está inflamada»Se espera, pero documentando; un hundimiento o una desviación ósea no se deben a la inflamación y el perito puede diferenciarlos
«El resultado es técnicamente correcto; es cuestión de gusto»Fotos estandarizadas, simulación pactada y pericial objetivan el defecto; la discusión no es el gusto, sino la distancia con lo ofrecido
«La piel gruesa del paciente limita el resultado»Si era previsible, debió advertirse por escrito antes de operar y ajustarse la expectativa
«La perforación es un riesgo del consentimiento»El riesgo inevitable sí; un hematoma no drenado o una infección no vigilada no lo son
«Respiraba mal antes de operarse»Se compara la historia previa con la exploración actual; si la cirugía debía mejorarla y la empeoró, hay daño

Plazos para reclamar una rinoplastia mal hecha

SituaciónPlazoDesde cuándo
Clínica privada con contrato (arts. 1101 y 1964.2 CC)5 añosDesde que puede exigirse, en la práctica desde que se conoce el resultado definitivo
Cirujano sin contrato directo (arts. 1902 y 1968.2 CC)1 añoDesde la estabilización de las secuelas
Septoplastia en el SAS o el SES (art. 67.1 Ley 39/2015)1 añoDesde la curación o estabilización
Acción directa contra la aseguradora (art. 76 LCS)El de la acción principalIgual que la acción principal
Vía penal por imprudencia menos grave (art. 152.2 CP)Delito leve, solo con denuncia; prescribe al añoDesde los hechos

En la vía civil, desde el 3 de abril de 2025 hay que intentar antes un medio adecuado de solución de controversias (LO 1/2025), y su solicitud interrumpe la prescripción (art. 7). En la sanidad pública, si la Administración no resuelve en seis meses, la reclamación se entiende desestimada y cabe el contencioso; por encima de 70.000 euros es preceptivo el dictamen del Consejo Consultivo de Andalucía, y en Extremadura el de la Comisión Jurídica desde 50.000 euros. Si se opta por la vía administrativa, después no cabe la acción civil directa contra la aseguradora de la Administración (STS 169/2024, de 12 de febrero).

En el despacho estudiamos cada caso con nuestro Método de Estrategia en Negligencias Sanitarias: enfrentamos cada elemento (defecto, responsable, técnica, información, cuantificación) a su prueba con un semáforo, fijamos el reloj de plazos teniendo en cuenta la rinoplastia secundaria y simulamos la indemnización antes de decidir si conviene reclamar y por qué vía.

No se opere de nuevo sin dejar prueba

La rinoplastia secundaria corrige el defecto, pero también hace desaparecer la prueba de la primera operación. Antes de reoperarse, reúna fotos estandarizadas, el informe del nuevo cirujano y, si piensa reclamar, la valoración del perito.

Qué hacer si le ha pasado

  • Siga las revisiones y anote lo que le dicen en cada una; pida por escrito cualquier propuesta de retoque.
  • Hágase fotografías estandarizadas cada mes desde los mismos ángulos que las fotos previas.
  • Solicite por escrito la historia clínica completa: fotos preoperatorias, simulaciones, consentimiento, informe quirúrgico y revisiones.
  • Guarde la publicidad, las capturas de redes y los mensajes con la clínica, sin borrar nada.
  • Si respira peor, pida una valoración por un otorrinolaringólogo independiente.
  • Encargue una pericial a un cirujano con experiencia en rinoplastia antes de cualquier reintervención.
  • Calcule el plazo: cinco años con clínica privada; un año si la septoplastia fue en la sanidad pública.
  • Consulte a un abogado especializado para elegir la vía, iniciar el MASC si es civil y reclamar a la aseguradora.

Preguntas frecuentes

Me han dejado mal la nariz, ¿puedo reclamar?

Puede reclamar si el defecto es objetivo y se debe a la técnica (desviación, hundimiento, asimetría marcada), si respira peor por la operación, si el resultado se aparta mucho de lo pactado o si no le informaron de los riesgos. Un resultado que simplemente no le gusta, pero que es correcto y coincide con lo ofrecido, es difícil de reclamar.

¿Cuánto tiempo hay que esperar para saber si la rinoplastia ha salido mal?

Suele considerarse que el resultado definitivo se ve hacia el año, y más tarde en pieles gruesas. Pero hay defectos que se aprecian antes y no dependen de la inflamación. Mientras espera, haga fotos mensuales estandarizadas y guarde lo que le dicen en las revisiones; el plazo para reclamar no empieza hasta que el resultado se estabiliza.

No respiro bien después de la rinoplastia, ¿es negligencia?

Los primeros meses es normal cierta obstrucción por la inflamación. Si después respira claramente peor que antes, puede deberse a un colapso de la válvula nasal, a un tabique no corregido o a una perforación. Un otorrinolaringólogo debe valorar la causa; si es técnica o no se le informó del riesgo, es reclamable.

¿Quién paga la rinoplastia secundaria?

Si la primera fue deficiente por una mala técnica o por no cumplir lo pactado, el coste de la rinoplastia secundaria es una partida de la indemnización, compatible con el perjuicio estético. Puede elegir otro cirujano. Antes de operarse, guarde el presupuesto y deje que el perito le examine.

La clínica me enseñó una simulación por ordenador, ¿me sirve para reclamar?

Sí, como prueba de lo pactado. Si se presentó como orientativa, no garantiza el resultado, pero un resultado muy alejado exige explicación. Si se le dijo que quedaría así, puede integrarse en el contrato como oferta exigible (art. 61.2 TRLGDCU). Guarde la imagen, la fecha y los mensajes.

Acepté un retoque gratuito, ¿ya no puedo reclamar?

Puede reclamar igualmente si el resultado sigue siendo deficiente. Conviene dejar constancia escrita de que acepta el retoque para corregir el defecto, no como renuncia a sus derechos. Tampoco está obligado a aceptarlo: puede corregirlo con otro especialista y reclamar el coste.

¿Cuánto se cobra por una rinoplastia mal hecha?

Depende del defecto, de la cirugía necesaria para corregirlo y de las secuelas que queden. Se suman la cirugía reparadora, el perjuicio estético, la secuela respiratoria si la hay, los días de curación, lo pagado y los gastos, con el baremo de la Ley 35/2015 como referencia y los intereses que correspondan.

¿Cuál es el plazo para reclamar una rinoplastia mal hecha?

Con una clínica privada y contrato, cinco años (art. 1964.2 del Código Civil). Frente a un profesional sin contrato, un año desde la estabilización. Si la septoplastia se hizo en el SAS o el SES, un año ante la Administración. En la vía civil hay que intentar antes un medio adecuado de solución de controversias.

¿Se puede reclamar una blefaroplastia o una otoplastia mal hechas?

Sí, con las mismas reglas: técnica, información reforzada y lo prometido. En la blefaroplastia son típicos el ectropión, el ojo que no cierra y el ojo seco; en la otoplastia, la recidiva, la sobrecorrección y la infección del cartílago. Si la otoplastia fue a un menor, el plazo empieza al estabilizarse las secuelas.

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Fuentes y normativa

Este artículo es divulgativo y no sustituye al asesoramiento sobre un caso concreto. Actualizado el 27 de octubre de 2026.

Redactado y revisado por Juan Manuel Calderón GodoyAbogado colegiado n.º 7.291 del Ilustre Colegio de Abogados de Sevilla · Revisado el 23 de octubre de 2026
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