Calderón GodoyNEGLIGENCIAS MÉDICAS · SEVILLA

Inicio / Atlas de negligencias / Anestesia, sedación y recuperación

Atlas · Ficha 22 · E. Anestesia, críticos y hospitalización

¿Daño por la anestesia o la sedación? Falta de oxígeno, broncoaspiración y otros errores

La anestesia tiene riesgos, pero la mayoría de los daños graves se evitan con una buena valoración previa, monitorización continua y una reacción rápida. Hay negligencia si no se previó una vía aérea difícil o si se sedó sin vigilar la respiración. También si una bajada de oxígeno o de tensión no se trató a tiempo. Un daño cerebral tras una anestesia rutinaria obliga al centro a explicar qué ocurrió. En la sanidad pública (SAS, SES u otro servicio de salud) hay un año para reclamar.

Casos típicos

  • Vía aérea difícil no prevista o mal resuelta: intubación en el esófago en lugar de la tráquea, con falta de oxígeno.
  • Broncoaspiración: el contenido del estómago pasa a los pulmones.
  • Sedación profunda fuera del quirófano (endoscopias, dentista, medicina estética) sin monitorización ni personal preparado.
  • Bajada de tensión o arritmia que no se trata a tiempo.
  • Despertar intraoperatorio: el paciente recupera la conciencia durante la operación.
  • Lesiones por la postura en la mesa de operaciones o roturas dentales al intubar.
  • Depresión respiratoria por opioides en la sala de recuperación o en planta.

Quién responde y en qué plazo

En la sanidad pública o concertada se reclama al servicio de salud: en Andalucía el SAS, en Extremadura el SES. Es una reclamación de responsabilidad patrimonial, que pide a la Administración la indemnización del daño. El plazo es de un año desde los hechos o desde la estabilización de las secuelas (art. 67.1 de la Ley 39/2015). En caso de fallecimiento, desde la muerte. Si no prospera, se acude a la vía contencioso-administrativa.

En la privada, el anestesiólogo suele ser autónomo o pertenecer a una sociedad distinta de la clínica, con su propia aseguradora. Conviene reclamar a todos: clínica, anestesiólogo y aseguradoras. El plazo es de un año si la acción es extracontractual y de cinco si se basa en el contrato (arts. 1968.2 y 1964.2 del Código Civil). Antes de demandar es obligatorio intentar un acuerdo extrajudicial (Ley Orgánica 1/2025).

Si la sedación la hizo un profesional no especialista en un centro sin medios, responde también el centro por su mala organización.

Qué se debió hacer

Antes de anestesiar, el anestesiólogo debía valorar la vía aérea, el ayuno, las enfermedades del paciente y su medicación.

Durante el procedimiento debía vigilar sin pausa la saturación de oxígeno, la tensión y el pulso. Cuando procede, también la capnografía, que mide el dióxido de carbono que se expulsa al respirar.

El quirófano debía tener material y un protocolo para la vía aérea difícil. En la sala de recuperación, el paciente debía ser vigilado y solo recibir el alta con criterios definidos.

La normativa de centros sanitarios exige que un especialista en Anestesiología y Reanimación sea responsable de las técnicas anestésicas. Y obliga al centro a contar con profesionales con la titulación y competencia adecuadas.

Sirven de referencia el documento ministerial «Bloque quirúrgico. Estándares y recomendaciones» y las recomendaciones de seguridad de la Sociedad Española de Anestesiología (SEDAR), sobre todo para sedaciones fuera del quirófano.

Los momentos que hay que reconstruir

En la anestesia, la cronología se mide en minutos. Hay que reconstruir la saturación, la tensión y el pulso minuto a minuto, con la hora de cada fármaco y de cada maniobra.

Después, la hora en que se pidió ayuda y la hora en que llegó.

El objetivo es fechar con precisión cuándo empezó la falta de oxígeno y cuánto duró. De eso depende, en gran parte, la gravedad de la lesión cerebral.

Los documentos que deciden el caso

Cómo pedirlos: solicite por escrito la historia clínica completa (art. 18 de la Ley 41/2002) y, en la misma carta, pida que se conserven los registros electrónicos del monitor y de la máquina. Hágalo de inmediato: esos datos pueden sobrescribirse en poco tiempo. Una hoja manuscrita no sustituye a esos registros. Si el centro no los entrega, un abogado puede pedirlos al juez antes del pleito.

  • La hoja de anestesia, con fármacos, dosis y horas.
  • Los registros electrónicos del monitor y de la máquina de anestesia, que guardan las constantes minuto a minuto.
  • La hoja de la sala de recuperación, con los criterios de alta.
  • El consentimiento específico de la anestesia.
  • La valoración preanestésica: riesgo, vía aérea, ayuno.
  • El registro de mantenimiento de los equipos.

La causa: qué habría pasado con la asistencia correcta

En la falta de oxígeno, hay que unir el episodio registrado con la actuación del equipo. Y después, con la lesión final, como la encefalopatía (daño cerebral difuso).

Si el resultado es desproporcionado para una anestesia rutinaria, puede invocarse la doctrina del daño desproporcionado. Significa que, ante un daño que normalmente no se produce sin un error, el centro debe explicar qué pasó. Si no lo hace de forma convincente, el tribunal puede deducir que hubo falta de diligencia.

Si el paciente tenía riesgos previos, el perito debe valorar cuánto del daño era evitable.

Información y consentimiento

La anestesia requiere un consentimiento propio, separado del de la cirugía.

Debe recoger los riesgos específicos de la técnica y los personales del paciente, por ejemplo por su edad, su peso o sus enfermedades (art. 10.1 de la Ley 41/2002).

Si solo firmó un consentimiento genérico de la operación, o el de anestesia no mencionaba sus riesgos personales, es un punto que debe valorarse.

Qué se indemniza

Los daños de la anestesia suelen ser muy graves: lesión cerebral, estado vegetativo, parálisis o fallecimiento.

En el gran lesionado se indemnizan las secuelas, la pérdida de calidad de vida y la ayuda de otra persona. También la adaptación de vivienda y vehículo, y la pérdida de ingresos. Las familias también tienen daños propios.

En caso de muerte, reclaman la pareja, los hijos, los padres y, en ciertos casos, los hermanos. En los casos leves, como una rotura dental, se indemniza el tratamiento y el perjuicio.

Lo que suele alegar el centro o la aseguradora

La defensa dirá que la vía aérea era imposible de prever o que el paciente tuvo una reacción excepcional al fármaco.

Para responder hace falta saber qué se valoró antes y qué muestran los registros electrónicos. Si el problema se veía venir en la valoración previa, o la reacción no se trató a tiempo, el argumento se debilita.

Un error frecuente del paciente es conformarse con la hoja manuscrita y no pedir los registros del monitor.

Normativa aplicable

  • Ley 39/2015, art. 67.1 (plazo de un año de la reclamación de responsabilidad patrimonial)
  • Real Decreto 1277/2003, art. 7.1, en la redacción del Real Decreto 239/2026 (profesionales con titulación y competencias adecuadas)
  • Real Decreto 1277/2003, anexo II, U.35 (unidad de anestesia y reanimación)
  • Ley 41/2002, art. 10.1 (información de riesgos específicos y personalizados)

Para seguir leyendo

Otras fichas del bloque

Preguntas frecuentes

Mi padre quedó con daño cerebral tras una operación sencilla. ¿Puedo reclamar?

Sí, hay base para estudiarlo. Un daño cerebral tras una anestesia rutinaria es un resultado desproporcionado, y el centro debe explicar qué ocurrió. Pida de inmediato la historia completa y los registros electrónicos del monitor de anestesia, antes de que se pierdan. Un perito anestesiólogo deberá reconstruir los minutos críticos.

Me sedaron para una endoscopia y tuve una complicación. ¿Quién responde?

Depende de quién sedó y dónde. Si fue un profesional sin la formación adecuada, en una sala sin monitorización ni material de reanimación, puede responder también el centro. En la sanidad pública, siempre se reclama al servicio de salud, con un año de plazo.

Desperté durante la operación. ¿Es negligencia?

No siempre. El despertar intraoperatorio puede ocurrir pese a una buena técnica. Hay responsabilidad si se debió a una dosis insuficiente, a un fallo del equipo o a una vigilancia inadecuada de la profundidad anestésica. Conviene anotar lo que recuerda cuanto antes y pedir la hoja de anestesia.

¿Tiene que firmar un consentimiento distinto para la anestesia?

Sí. La anestesia es un procedimiento con riesgos propios y requiere un consentimiento separado del de la cirugía. Debe recoger los riesgos de la técnica y los que dependen de sus circunstancias personales. Si no lo firmó, o era genérico, puede ser relevante en la reclamación.

Versión divulgativa de la ficha 22 del atlas de familias de casos de el tratado Litigación por negligencias sanitarias (LexQuark), de Juan Manuel Calderón Godoy. Información general: cada caso exige estudiar la historia clínica con un perito de la especialidad.

Consultar mi caso por WhatsApp Cómo valoramos un caso

Redactado y revisado por Juan Manuel Calderón GodoyAbogado colegiado n.º 7.291 del ICAS · Autor de Litigación por negligencias sanitarias (LexQuark) · Revisado el 23 de octubre de 2026
LlamarWhatsApp